Nuestra participación
en diferentes actos y actividades en relación a los residuos y las diferentes
cuestiones que se nos plantean en esos actos nos dan a entender que igual es
necesario acercar algunos conceptos a la población.
El primer concepto
que tendríamos que tener claro es que es realmente un residuo. Todos
tenemos la imagen de que un residuo es basura, lo que ya no tiene utilidad.
Pero la realidad es otra. Incluso el concepto legal de residuo aporta una clara
diferencia. Un residuo es aquello que para su poseedor no tiene valor y por
tanto tiene intención de desprenderse. Es decir el criterio para decidir qué es
y qué no un residuo es subjetivo. Es “basura” porque no le sirve al dueño, pero
puede contener un gran valor, incluso económico. La mayor parte de los residuos
en realidad contienen por tanto un valor. Son recursos potenciales, que puede
recuperarse a través de lo que se llama la valorización de los residuos.


